Actualizado hace 6 meses
Llevo muchos años viendo el mismo error: gente que cree que tomar el doble de cacitos les dará el doble de resultados. Dominar la dosis de tu pre-entrenamiento es el primer paso para desbloquear su verdadero potencial sin destrozar tu sistema nervioso. No se trata de tomar más, sino de tomar lo justo. Aquí te enseño a encontrar tu medida exacta para que cada sesión cuente.
Indice de contenido
La pregunta del millón: ¿cuántos gramos de pre entreno tomar?
Si buscas una respuesta única tipo «toma 10 gramos», te estaría mintiendo. La dosis perfecta de un pre-entreno es como un traje a medida: depende completamente de quién lo lleve puesto. Pensar que todos necesitamos lo mismo es la vía rápida para acabar mareado en el vestuario o, por el contrario, no sentir nada.
En mi experiencia, estos son los tres factores que debes mirar antes de echar el polvo al shaker:
- Lee la etiqueta (En serio): No todos los «cacitos» son iguales. He visto fórmulas con 400 mg de cafeína por servicio (una bomba) y otras con 150 mg. Saber qué potencia tienes en la mano es el paso uno.
- Tu peso y tolerancia: Un chico de 60 kg que nunca toma café no debería tomar la misma dosis que un culturista de 100 kg que bebe tres espressos al día. Si eres sensible a los estimulantes, tu estrategia debe ser conservadora.
- El objetivo del día: ¿Vas a por un récord personal en sentadilla o a una sesión ligera de cardio? La dosis debe ir acorde a la intensidad.
Para que tengas una referencia segura: la dosis efectiva de cafeína (el motor de casi todos los pre-entrenos) suele estar entre 3 y 6 mg por kilo de peso corporal. Si pesas 80 kg, hablamos de entre 240 y 480 mg. ¿Mi consejo de veterano? Empieza siempre con medio cazo el primer día. Evalúa cómo te sientes. Siempre estás a tiempo de subir la dosis, pero una vez que te has pasado, no hay vuelta atrás.
El debate: ¿es malo tomar pre entreno en ayunas?
Aquí hay mucha controversia, pero seré claro. Tomarlo con el estómago vacío hará que te «pegue» más rápido y fuerte. Para algunos, eso es genial. Para la mayoría de mis clientes, es un billete directo a náuseas, acidez y un bajón de energía a mitad del entreno.
Mi recomendación profesional: Evita tomarlo totalmente en ayunas si eres propenso a problemas digestivos o si el producto es muy fuerte. Lo ideal es comer algo ligero (un plátano, unas tortitas de arroz) unos 60-90 minutos antes. Esto «amortigua» la entrada de los estimulantes y te da energía sostenida. Si decides hacerlo en ayunas, reduce la dosis a la mitad para evitar sustos.
¿Para qué sirve realmente y qué puedes esperar?
Un buen pre-entreno no es solo cafeína cara. Es una fórmula diseñada para tocar varios «botones» de tu fisiología a la vez:
- Energía (El botón de encendido): La cafeína bloquea el cansancio. Pero ojo, tienes que saber cuánto tarda en hacer efecto la cafeína (unos 30-40 min) para sincronizarla con tu calentamiento.
- Resistencia al ardor: La Beta-Alanina es la responsable de ese «picor» en la piel, pero su función real es tamponar el ácido láctico. Si quieres entender mejor por qué pica y para qué sirve la beta-alanina, te diré que es tu mejor aliada para sacar esas últimas 2 repeticiones cuando el músculo quema.
- Bombeo (Pump): Muchos buscáis esa sensación de piel tensa. Eso lo logran los precursores de óxido nítrico (como la citrulina o arginina), que dilatan tus venas para llevar más sangre y nutrientes al músculo.
- Foco mental: Los mejores productos añaden nootrópicos (tirosina, colina) para que no te distraigas mirando el móvil y estés 100% en la barra.
Si estás buscando opciones que combinen bien estos ingredientes, te invito a revisar nuestra selección de pre-entrenos, donde analizo cada etiqueta para ofrecer solo lo que funciona.
Frecuencia de uso: ¿cuántas veces a la semana?
No lo uses a diario. Te lo digo como dueño de tienda: me vendría genial que gastaras un bote a la semana, pero como asesor, te digo que es un error. Tu cuerpo genera tolerancia muy rápido.
Si lo tomas cada día, en dos semanas necesitarás el doble para sentir lo mismo, y acabarás friendo tu sistema nervioso central. Úsalo como una herramienta estratégica: solo los días de pierna, de espalda pesada o cuando realmente estés agotado. Lo ideal es de 2 a 4 veces por semana. Y cada dos meses, descansa una semana entera (semana de descarga) para resetear tus receptores.
El método correcto: cómo prepararlo paso a paso
Parece obvio, pero los detalles importan:
- El Timing es sagrado: Tómalo 20-30 minutos antes de entrenar. No en el vestuario, ni mientras calientas. Dale tiempo a tu cuerpo para absorberlo y que el pico de energía coincida con tu primera serie efectiva.
- La mezcla: Usa unos 300ml de agua fría. Si usas muy poca, te sabrá a jarabe y puede caerte pesado al estómago. Agita bien.
- Bébelo, no lo degustes: No es un cóctel para tomar en la terraza. Bébelo en un par de minutos.
- Hidratación extra: Los estimulantes deshidratan ligeramente. Asegúrate de beber agua durante tu sesión, o el rendimiento caerá por mucho pre-entreno que tomes.
En resumen: trata al pre-entreno con respeto. Es una herramienta potente si la usas con cabeza. Empieza suave, ajusta la dosis a tus sensaciones y úsalo para potenciar tu esfuerzo, no para sustituir una buena noche de sueño o una dieta correcta.



